domingo 17 de febrero de 2008

Mi corazón de manzana


Cuando regresé a Barcelona en septiembre, mi débil Packard Bell ya había dado signos de enfermedad. Para serles sinceras, su excesiva sensibilidad hizo que compartiéramos buenos momentos, pero jamás nos pudimos llevar del todo bien. Si le daba muchas órdenes, se colgaba. Si grababa muchos discos, la lectora se rayaba. En fin, que no estaba hecha para mí y eso se notaba desde hace mucho. Lo que no podía preveer es que la maldita decidiese hacer kaput de un momento a otro, dejando toda nuestra historia juntas en un lugar inaccesible de su inerte disco duro. Un USB que hoy también ha pasado a mejor vida me salvó del coma nervioso al constatar que tenía toda mi información importante en él. Aún así, me había quedado sin portátil y por lo tanto sin una importante extensión de mi ser. Pasé días y semanas de angustiosa búsqueda. No dormía, cada tarde recorría todas las tiendas de informática observando presupuestos, pidiendo detalles, anhelando un teclado configuraod a la medida de mis antojos.

Hasta que llegó Macbook. Me pasé una semana entera tonteando con todas sus funciones. Grabé videos, tomé fotos, pedí mi Leopard. Mi manzana es blanca, silenciosa y tiene la capacidad de enseñarme a verlo todo de manera más práctica e intutitiva. Mi manzana juguetea con Camino, aunque sigue fiel a Safari. Trabaja en writer y tablas open source, quiere aprender Linux y me deja trabajar en 4 o más entornos distintos a la vez. Nunca se cuelga, sus pantallas de agradan y se achican y puedo controlarla con un mando distancia.

Macbook no tiene virus, no se cansa y tiene una cámara incorporada con efecto y editores con sonido tan divertidos que no imagino trabajar de forma menos lúdica. Porque es mejor jugar mientras se trabaja, yo tengo el corazón de manzana.

Turning back

Lima-Barcelona-Lima-Barcelona....

Por un breve retorno a todo y a todos. No hay fantasmas ni pasados que vuelvan. Solo una vida que se extiende hacia varias direcciones.

viernes 15 de junio de 2007

Furiaaaaaaa a a a aaaaa

Cuando de tu cabeza no deja de salir:

Refútate

Suprímete, resetéate

En pocas palabras, por qué dejar de gritar de una maldita vez: mátate y no jodas más.

Pues si alguna vez han sentido aflorar de la manera más pura sus instintos asesinos, sépanlo bien: es mejor gritar cosas jodidamente duras (uf! yo sí que tengo un arsenal de lapidarias de carnicería) que comérselas y que te las tiren a tí.

domingo 27 de mayo de 2007

lunes 21 de mayo de 2007

Is it the f... sun in me?

O sea que ya no me alucino en Street Fighter mientras camino por la Gran Vía. Tsssss. ¿Y ahora cómo voy a pasarme el tiempo que camino si aún no tengo un puto Ipod? Maldición, súbitamente todos mis prospectos Chun-Lis han desaparecido con los rayitos de sol. Me lanzan una dulce y perversa pastillita en el móvil. Ya no puedo ser salvajita desgreñada a tiempo completo porque me ha cambiado el humor. Ni mi lista killer session del Windows Media Player hace efecto. Disparo una bala, pongo cara de déjense de mariconadas, escucho Quelqu´un m´a dit, chupo un limón. Recuerdo a Stan vomitando por su amor a Wendy en South Park. Me causa gracia, LO ENTIENDO. Joeeeer.....

jueves 17 de mayo de 2007

So hard

Hice algo con motivación literal y caí en el esfuerzo imposible. Por suerte, al otro lado del hilo no me dejaron ahondar en la experiencia porque ni siquiera le dieron chance. Bien. Me gusta que sea así aunque duela. Pero, más allá de todo ello, me obligo a revisarme y a escribir para sacar conclusiones: me cierro y me culpo. Me culpo porque en este momento en lugar de sentir la ligereza y tranquilidad que unos momentos maravillosos me dan, creo y me convenzo de que debería estar avocada a mi familia y a ser fuerte por y para ellos. Que todo lo demás no importa, aunque sea parte de mi vida. Siento que no sólo que debo mirar hacia adentro y hacia mis raíces, sino que debo estar en ellas. Volver, retornar. Y eso me impide seguir tirando el hilo que me ofrece la vida. No sé si sea precisamente una barrera autoimpuesta o qué. De todo esto solo saco que debo ser fuerte, tanto como un corazón de huracán.

martes 15 de mayo de 2007

Vete de mí

Imposible sacártelos. Todas las historias de amor con sus momentos compartidos no sólo te dejan algo: están dentro de ti. Y en el momento menos pensado revuelves el edredón mañanero para tocarle la piel a tu pareja cuando, diablos, se te sale. Dices una frase, tienes un gesto, mueves el cuerpo. Podrían ser cinco, dos o medio año atrás y tu pareja podría ser aquél otro en el que en ese instante recuerdas al mismo tiempo que maldices por apropiarse de ti ahí, justo ahora. Inevitable ser nosotros con un poco de todos esos corazones pasados. ¿Seremos un corazón constantemente parchado?¿Una película infinita hasta encontrar el infinito satisfactorio en la compañía de otro? Yo ya no sé. O sí, si sé. Sé que me he quedado con ternuras y locuras, perversiones y elucubraciones. Me quedé con muchísima cautela, con fuertes pinzas y huidizos caparazones. He hecho parte de mi a la fuerza de algunas maravillosas personas con las que compartí una cama.

Y ahora. Y ahora. Y ahora llego a la edad en la que defiendo MI cama y mi ser. Selecciono lo que me llevo y lo que no con cuidado. Callo frecuentemente por el temor tartamudo de no dar-darme. Odio los agradecimientos con excesiva frecuencia. Adoro el silencio en la mirada.

miércoles 25 de abril de 2007

Un día de furia

Amaneces con migraña. Intentas hacer diversas cosas durante el día pero el sol te caliente la cabeza, te dan ganas de flotar descalzo por la calle, de no sentir una venita latiendo en el lado izquierdo de la cabeza, de no ver a una gorda con mallas apretadas ni el sudor de un oficinista sobre su camisa. Comienzas a sentir empatía con Michael Douglas, podrías asaltar el próximo Mc Donald´s en tu ruta para que te den el regalito que tú desees del Happy Meal. O para que no te cobren la mostaza. En realidad poco importa el para qué. Lo que tú quieres es romperle la cara a Ronald McDonald, al Coronel Kentucky, al chihuahua de Taco Bell, a todas las señoritas de uniforme y gafete con su nombre en el pecho, a los cajeros malhumorados del banco, a los cantantes de reaggetón. Ya no importa si estás en Reikiavik o Paramaribo. Para tener arranques psicópatas sólo se necesita ser un adolescente confuso en Estados Unidos o vivir un verano de más de 35 grados con una humedad que no baja del 80%. Calentamiento global y stress para llevar, por favor.

(Creo que compraré el tiro al blanco del chino que está abajo de mi casa. Pronto!)


viernes 20 de abril de 2007

I (corazoncito) monosílabos

Cuando somos niños nos expresamos mediante ellos y sólo volvemos a sus entrañas al envejecer. Pues no. Quienes no hayan retornado a la perfecta simplicidad de un monosílabo –y aquí va un reconocimiento para los padres juguetones y las divertidas niñeras-, no conocen lo que es la comunicación idónea.

Haaam!
Bbb
Shiii
Mjuuuumm
Weee!
Taaa
Ala ala ala ala
Azo azo azo azo
Chhh
Grrr
Buuu
Mmmm
Tsss
Chss
Pluc
Pum
Ajjj

Ejemplos todos de las más fluidas comunicaciones entre humanos durante siglos de historia (mujeres: si encuentran a un hombre que les entienda el monosílabo, quédense con él). Para qué tanto palabreo diplomático. La gente se enamora a ronroneos y se pelea con rugidos. Utilizamos, reutilizamos y neoutilizamos el lenguaje hasta el hartazgo. Y encima nadie se entiende. Qué pereza me dan.

Un sonido indivisible. Eso sí que funciona. ¿O acaso conocen algún bebé con el organismo saludable que no haya sabido comunicar que quiere teta?. Yo todavía no.

M. (Weee!)

martes 17 de abril de 2007

No multitasking con la CK

Gruñía furibunda dos posibles lecciones para un futuro:

1. Debo de poner stop a intentar hacer varias cosas a la vez porque no soy un pulpo ni la última reencarnación de algún azulado dios hindú con ocho manos.
2. Evitar llevar objetos queridos cuando, inevitablemente, vuelva a caer en el torbellino pluriactividad.

Hay personas que buscan el orden desde el inicio. Otras necesitan caos y stress a priori. Yo soy de las de la segunda clase. Cojo todos esos hilos desordenados y dispersos para armar mi propia madeja con excitación. Mordiéndo los labios, bailando los ojos. Como Penélope esperando a Ulises, solo que ni por Ulises, Hércules y Aquiles juntitos destejería mi trabajo (y ojo, que hace poquito vi los pectorales espartanos en acción de la peli 300).

Pues estaba yo en la Biblioteca de Humanitats de la UAB, segura de la pronta llegada de mi Ulises a Itaca mientras navegaba en divertidas y descorazonandas biografías, cuando olvidé mi chaqueta CK. La dejé sin más. "Por ahí". Seguí un diverso calendario de actividades hasta que -varias horas después- me dí cuenta de que algo faltaba.

1. Me jodió hondo el despiste. Quienes me conocen seguro dirán que ya debería estar acostumbrada.
2. Aunque no era mi favorita, la chaqueta denim CK era de mi hermana Carito y cada vez que me la ponía encima -no muchas, debo confesarlo- la recordaba sacando la chaqueta de su habitación y colocándola en mi maleta la noche antes de venir a Barcelona.

Aprendí a llevar mis pérdidas con dignidad desde que paré de contar los móviles en mi historial.
¿Pero qué clase de aberrante hábito moderno es ése que me hace perder la concentración en mi entorno mientras me concentro en otras tantas cosas más? Supongo que lo que me queda es la confirmación de que seguiré perdiendo cosas porque seguiré siendo caótica. Y qué. Pero si veo a alguna anónima paseando por las Ramblas mi chaqueta de innegable valor sentimental no dudaré en trepármele encima al grito de: MÍOMÍOMÍO!!!

Para superar el malhumor imperante en mi ser y hacer una buena digestión me puse:

45 RPM
The Singles of The-The (Disc 1)

Potente y soleado, como Barcelona a punto de ponerse en topless.